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Review – Tekken 8: Más accesible que nunca

Gvts

febrero 9, 2024

Tekken siempre se ha caracterizado por mantenerse fiel a sus raíces en termino de jugabilidad, y esta nueva entrega no es la excepción. Aquellos familiarizados con la franquicia desde sus inicios probablemente sabrán como usar a sus personajes favoritos de la vida sin mayores complicaciones, ya que el layout de controles y movimientos “legacy” se mantienen desde las versiones anteriores.

Desde la movilidad y la defensa, hasta los combos y castigos, la fórmula que le ha dado tanta identidad a Tekken ha perdurado de manera éxitosa, disipando cualquier duda ante el miedo común que siempre rodea las nuevas versiones de juegos de lucha.

Por supuesto, los grandes cambios más evidentes son el apartado visual y sonoro: el juego fue diseñado en exclusiva para las nuevas generaciones (a diferencia de otros lanzamientos del último tiempo, como Street Fighter 6 y KOF XV), por lo que gráficamente hay una mejora considerable en cuanto a modelado de personajes, niveles, texturas e iluminación.

La banda sonora no se queda atrás, ostentando nuevas composiciones del equipo de música del Tekken Project. Al igual que en Tekken 7, cada escenario cuenta con dos versiones del tema de batalla, el segundo destinado a sonar en las rondas finales de cada combate.

El roster de personajes, lleno de viejos conocidos (y otros realmente antiguos, como Jun, que no apareció en una entrega principal por años), también introduce caras nuevas a la pantalla de selección, como el espía francés Victor Chevalier (interpretado por el actor Vincent Cassel). Hacen su debut también Azucena, la autoproclamada “reina del café” del Perú, y la misteriosa Reina, una peculiar luchadora que domina el legendario estilo Mishima.

Los tres newcomers se caracterizan por tener una jugabilidad básica intuitiva y fundamental, pero con herramientas más especializadas que profundizan su plan de juego, volviéndolos atractivos para jugadores tanto nuevos como antiguos.

Por ejemplo, Victor tiene strings muy efectivas y vistosas con secuencias simples de botones, ocupando armamento de alta tecnología poco visto en Tekken. En contraste, Reina puede entrar en tres stances distintas que llevan a diversos followups, además de contar con los movimientos clásicos de los Mishima (crouch dash, EWGF, Hellsweep) que, históricamente, han demandado ejecución precisa.

Como todo buen juego de lucha moderno, no puede faltar la mecánica nueva para diferenciarse de sus antecesores y renovar un tanto la jugabilidad. En este caso, se trata del Heat System, el cual brinda mejoras temporales y ataques que permitirán dictar el ritmo de la batalla.

El Heat está representado un medidor pequeño debajo de la barra de vida, el cual se puede activar de dos manera: el Heat Burst es un ataque que inicia el modo Heat con golpe ejecutado con 2+3 (o golpe derecho + patada izquierda, si se entiende mejor así), independiente si conecta o termina siendo bloqueado. Los Heat Engagers son movimientos específicos que varían según personaje y activan el Heat en una posición ventajosa. Volver a presionar 2+3 en estado de Heat ejecuta un Heat Smash, un poderoso ataque que vacía la barra de Heat restante.

La gracia del sistema de Heat radica principalmente en su versatilidad. Los Heat Burst se pueden utilizar tanto ofensiva como defensivamente, maximizando las entradas e interrumpiendo las strings del oponente con “armor”, que resiste ataques del rival.

Lo simple de su activación y lo vistosos que son los ataques en Heat están sin duda diseñados con jugadores casuales en mente, al no tener demanda alguna de ejecución. Por otro lado, las funciones y potenciadores que entregan en combate son críticos, todo jugador competitivo debe sí o sí aprender y aprovechar el Heat para imponerse y tener una ventaja a la hora de jugar partidas.

Son justamente estos detalles los que ponen el sistema de Heat y, por extensión, la jugabilidad de Tekken 8, en debate. Algunos jugadores han expresado dudas respecto a la integridad del juego con la inclusión de elementos como el Heat, los cuales supuestamente le bajarían el valor a los fundamentos y la movilidad en virtud de forzar situaciones favorables con presionar dos botones.

En la práctica, esto parece ser el caso (al menos en parte). No existe counterplay directo o formas de interrumpir la activación de Heat a menos que se tenga una lectura demasiado buena, y al recibir un Burst o Engager solo queda lidiar con las opciones ofensivas del oponente.

Dicho esto, a la fecha el juego se encuentra en sus primeros meses y el metajuego siempre estará en constante cambio. Sumado a la existencia de parches de rebalance, sólo es cuestión de tiempo para se determine colectivamente si el Heat es realmente tan imponente como se comenta.

Dejando de lado el Heat, que está pensado para el gameplay a todo nivel, el Special Style sí está pensado en exclusiva para jugadores casuales. Se trata de una modalidad de controles extremadamente simplificada (incluso más fácil que los controles modernos de Street Fighter 6) que permite usar desde ataques especializados hasta combinaciones completas con solo presionar un botón sucesivamente.

Decidirse por donde partir en Tekken 8 no parece fácil, puesto que al comenzar el juego hay muchos modos por escoger. Sin embargo, todas las opciones son correctas: tanto los modos single como multiplayer ofrecen experiencias completas, con muchas facilidades para aprender a combatir y aprovechar las mecánicas recientemente introducidas a la franquicia.

El modo de Arcade Quest está diseñado con jugadores nuevos en mente, mezclando tutoriales con una historia donde uno es el protagonista. Después de modificar a gusto un avatar propio, el objetivo es aprender lo básico de Tekken junto a un grupo de amigos que buscan mejorar su juego y pasar por varios desafíos en arcades ficticios, hasta llegar a las finales del campeonato mundial de Tekken (basado en su contraparte real, el Tekken World Tour).

Arcade Quest no es muy extenso, pero lo sencillo de su progresión lo vuelve muy ameno a la hora de luchar y aplicar las enseñanzas de tus compañeros. La inspiración en el ambiente competitivo de los torneos de la FGC y la cultura de los arcades le brinda un valor agregado para quienes participan de ello en la vida real, siendo un homenaje tanto a la escena como a la franquicia misma.

La historia principal, titulada «The Dark Awakens« (“El despertar de la oscuridad” en español), es la esperada continuación de la trama del universo de Tekken. A partir de los acontecimientos de Tekken 7, el protagonismo esta vez recae en Jin Kazama, quién resulta ser “la esperanza de la humanidad” contra el conflicto bélico en el que el mundo está envuelto y la creciente amenaza de Kazuya Mishima.

Gran parte de este modo historia cuenta con escenas cinemáticas que lucen bastante bien, hasta cierto punto imitando algunos tropos de películas de acción para ensalzar la experiencia. Todos los personajes jugables aparecen ya sea en un rol principal o secundario, aunque algunos están allí solo por cumplir y no tienen mayor relevancia.

Si bien deja un poco que desear en cuanto a cómo está escrita, especialmente la relación de muchos personajes respecto a Jin (se pudo abordar de mejor manera tomando en cuenta los acontecimientos de Tekken 6 en adelante), este episodio de la trama es intenso y entretenido de ver. Cumple con cerrar satisfactoriamente el arco del gen del diablo y el duelo entre Jin y Kazuya, no sin antes dejar un par de pistas hacia el futuro.

Adicionalmente, existe un apartado de recapitulaciones en formato animado, con el fin de poner al día a quienes desconozcan los hechos previos a “The Dark Awakens”. Están subdivididos entre los Tekken del primero al séptimo, resumiendo en breve todos los puntos importantes de la historia.

Fuera de los dos modos single player mencionados, también se encuentra el modo arcade tradicional y las historias individuales de personaje. Ambos consisten en rondas consecutivas de peleas contra la CPU, pero este último resulta más llamativo al desbloquear un final cinemático que ahonda en los objetivos y personalidad de personaje seleccionado. Ideal por si el favorito de alguien tuvo poca exposición en el modo historia.

El modo de personalización regresa una vez más para el deleite de los más creativos, con cientos de artículos y atuendos para modificar a todos los personajes. A pesar del volumen de opciones que tiene el modo, puede que muchos extrañen algunos de los objetos más estrambóticos (o derechamente ridículos) presentes en Tekken 7. Sin embargo, esto no ha logrado detener a las mentes maestras del internet y sus creaciones.

Gran parte del atractivo de este modo es que estos customs se pueden ocupar en la mayoría de los modos del juego, más notoriamente en el matchmaking en línea. El poder hacer combatir personajes disfrazados con amigos u oponentes de ranked se vuelve una actividad de lo más cómica, y deja mucho espacio para la expresión personal.

Una última mención a las opciones de customizado la merece la gramola. Similar al modo presente en KOF XV, hay un catálogo con todos (y minúsculas excepciones) los soundtracks de la franquicia, los cuales se pueden elegir libremente para ser reproducidos durante las batallas o los menús principales.

El apartado multiplayer tiene opciones tanto offline como online, siendo esta última la más pulida en toda la franquicia. Se encuentran disponibles batallas en línea, tanto lobbys para amigos como casuales y rankeds con competidores alrededor del mundo, las cuales se pueden aceptar mientras se espera en modo práctica. No menos importante, el juego cuenta con rollback netcode, que a esta altura se puede considerar un elemento esencial para todo título perteneciente a este género por la experiencia en línea que entrega.

Si bien estos modos se pueden acceder desde el menú de online, también es posible entrar a una modalidad llamada “Fight Lounge”. Un amplio espacio virtual a recorrer con el avatar creado en Arcade Quest, que cuenta con varias estaciones de juego y la posibilidad de chatear con otros usuarios.

En caso de que se quiera tomar un break después de tanto combatir, el lounge tiene espacio entero dedicado al legendario minijuego “Tekken Ball” que sólo estuvo presente en Tekken 3 (1997) y Tekken Tag Tournament 2 (2011), donde el objetivo es golpear una pelota de playa y lanzarla hacia el oponente para reducir su barra de vida.

Finalmente, el modo más innovador: «Super Ghost Battle«. Accesible desde cierto punto en Arcade Quest, Tekken 8 introduce la novedosa función de crear un «fantasma» de inteligencia artificial que imita y aprende los hábitos del jugador, como si se tratara de crear un clon de uno mismo. A pesar de no ser perfecta (es una CPU al fin del día), logra recrear el estilo de juego de manera convincente, pudiendo ser entrenado para copiar desde formas de movimiento hasta combos.

Como si no fuera suficiente, es posible descargar fantasmas de otros jugadores en línea y combatir contra ellos. Acceder al menú de amigos te da la opción de bajar su data de Ghost Battle y guardarla, para incluso poder batallar fuera de línea contra una ilusión de adversario real. Terminar Arcade Quest desbloquea una amplia variedad de fantasmas entrenados por devs del juego (incluyendo al mismísimo Katsuhiro Harada, director de la saga).

 

Tekken 8 es la versión más pulida de la franquicia, sobre todo tomando en cuenta el apartado audiovisual y lo bien que se siente el online. Es muy poco lo que se puede criticar fuera de la historia principal y la visión que se tenga sobre el Heat System, porque realmente es una entrega sobresaliente que ofrece horas de entretenimiento para jugadores casuales, novatos y competitivos de todos los niveles. La cantidad de facilidades que posee para dar los primeros pasos en el aprendizaje en el juego, instruyendo al jugador a medida que progresa en los distintos modos, son ideales para cautivar a la audiencia y hacer que ésta disfrute del proceso de mejoría. E incluso si pelear no es el fuerte de uno, hay mucho por hacer fuera del campo de batalla.

Bandai Namco y el Tekken Project supieron cómo extender la mano a aquellos que se resisten a la idea de adentrarse en los juegos de lucha. Tekken no deja de ser un título un tanto intimidante con sus listas de movimientos infinitas y el calibre de jugadores que pueden aparecer en las batallas por rango, pero al mismo tiempo cuenta con una plétora de herramientas para descubrir y adentrarse en la riqueza del sistema de combate y las cualidades que han transformado la franquicia en un titán del género.

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